3 de diciembre de 2013

Desafío de los 30 días: Día 30 (y final)

Día 30: Los juegos de rol deberían...

Llegamos a la última entrega de este desafío, que no podía tener otro nombre mejor. No nos apuntamos en su día cuando debiera comenzar, así que íbamos con retraso. Además, hemos tenido que ir organizando las entradas casi semanalmente, de manera que estábamos con el tiempo pegado a los talones y muchas de las entradas se han escrito a las 3 de la mañana de la noche anterior. Pero bueno, lo importante es que hemos llegados sanos y salvos al último día (aunque la pérdida de cordura ha sido considerable en algunos momentos...).
Pero vayamos al grano.

Kokuro:
Vivimos una "segunda Edad de Oro" de los juegos de rol. En los últimos 3 años está habiendo un boom de nuevos títulos y nuevos jugadores (la mayoría de ellos que vienen de los juegos de mesa, que también han tenido un momento de explosión los últimos 5 años). Pero también hay que hacer algunos cambios en torno a la afición y la industria del rol que, bajo mi punto de vista, se han ido "relajando" o han perdido el norte y sus orígenes.
La aparición de medios de financiación, especialmente plataformas como Kockstarter o Berkami, subido con la aparición de nuevas editoriales (o el resurgir de otras en estado latente) ha hecho que ahora casi cualquiera pueda publicar su propio juego de rol. Esto ha tenido consecuencias muy positivas, pero otras no tanto. Me estoy refiriendo al hecho de que se pierde calidad en los juegos, que no tienen tantas pruebas de juego ni correcciones como deberían, incluso el propio trasfondo o sistema pueden llegar a cojear. Creo que cualquiera puede escribir su propio juego de rol, pero no todos los juegos propios tienen por qué tener éxito fuera de la mesa habitual de juego.
También hemos visto la aparición, el resurgir y el lanzamiento de editoriales. Pero encontramos fallos, en algunas por el poco tiempo que puedan llevar y en otras por todo el tiempo de vida que arrastran. En el caso de las más antiguas encontramos que se han lanzado a otros mercados, dejando de lado los juegos de rol de forma más o menos discreta y con las más nuevas vemos cómo se van dejando juegos "nacionales" para pasar a traducciones de juegos extranjeros. No quiero decir que los juegos de fuera sean malos, pero sí que España está empezando a tener títulos potentes y con posibilidades, pero que quedan en un segundo plano en favor de las traducciones, quizá por su rentabilidad, por su facilidad o por otros temas que escapen a mi punto de vista como aficionado y medio de comunicación.
Pero algo que es común a editoriales veteranas y nuevas es el hecho de dejar líneas a medias, o demorar la salida de títulos. Por un lado tenemos líneas extranjeras que, asimilándolo con los videojuegos, podríamos calificar de Triple A y que se van dejando hasta que mueren olvidadas, una lástima porque son líneas que han tenido mercado y salida. Por otro tenemos otras que estrenan líneas y líneas, dejándolas luego sin material para ampliar, prácticamente como si vivieran de los "estrenos", demorando la salida de suplementos y, al igual que en el caso anterior, con las líneas muriendo poco a poco, a pesar de que existe una afición en torno a ellas.
En el apartado material, encontramos que la preocupación por la salida a tiempo va en detrimento de la calidad del producto final. Ok, antes he hablado de que las cosas no salen a tiempo y ahora digo que por salir a tiempo, salen mal, entiendo que a muchos esto les puede extrañar. Lo que quiero decir es que se dan fechas de salida antes de tiempo con lo que, o bien no se cumplen, o se deja un producto de calidad inferior. Hay muchas erratas y fallos, ya no solo faltas ortográficas, de concordancia o gramaticales, sino referencias a la pag. XXX, a partes del libro que no existen, páginas repetidas etc. Esto tiene fácil solución si se le aplica una segunda o tercera corrección. Otro de los fallos es en la calidad de la publicación. Malas encuadernaciones y plastificados que acaban en problemas exteriores del producto a los pocos días o incluso horas de quitar el precinto. Además de libros mal encolados y sin coser, que acaban soltándose los pliegues (grupos de folios) o con páginas pegadas entre sí y márgenes demasiado ajustados que acaban comiéndose el texto al abrir el libro. Aunque esto no es culpa de la editorial, si que es cierto que deberían solucionarlo con la imprenta cuando esto ocurre de forma continuada.
Además, contar con un community manager, un asesor de imagen o un relaciones públicas podría solucionar muchos problemas y malentendidos, mejorar la imagen de la marca y generar una opinión positiva hacia las editoriales que, poco a poco, han perdido el favor de los aficionados y la "prensa".
Respecto a las asociaciones, en muchos casos, se trata de clubes que en su origen surgieron a raíz de los juegos de rol, pero que después se han reorientado a los juegos de mesa, JCC o Wargames, dejando los juegos de rol en un segundo plano (en el mejor de los casos, que tampoco suele ser lo frecuente, ya que muchas los han olvidado por completo). En otros casos, los juegos han salido completamente de la asociación y han sido llevados a las casas privadas de cada socio. Esto es algo que requiere una reorientación inmediata, ya que ha habido un aumento en la demanda de partidas en asociaciones ante la falta de espacio y jugadores. Precisamente estos son los grandes problemas del rolero: la falta de espacio y la falta de jugadores, a veces los dos o a veces uno sólo. Y, por eso, muchos jugadores ven en las asociaciones la solución más rápida e inmediata.
El otro de los pilares de la afición rolera son todos los blogs, videoblogs, páginas y (ahora no tantos) podcast que sirven al aficionado para expresarse, relacionarse con otros aficionados y general material. El problema es que, en muchos casos, la búsqueda de aumentar el número de visitas acaba suponiendo la creación de artículos de poca calidad o incluso de pura diarrea verbal para buscar el sensacionalismo que les de visitas. Se escriben auténticas parrafadas arbitrarias y poco útiles cuya única función es cargar contra este rolero o aquel, o contra un producto u otro, muchas veces sin contrastar la información. Por suerte, esto se da en pocos casos dentro de la red rolera, aunque también tendrá su público. Pero también contamos con una sinergia en la red que permite la aparición de eventos como este, o generar entradas con un tema común como el carrusel, o eventos casi diarios dentro de las redes sociales, sobre todo Google+ como los #memesroleros, el #SexiG+, #musicarolera o el #UnDosTresRolero. Incluso llegando a ser Trending Topic en Twitter con #Primeroderol y otros hashtags de menor relevancia, pero también muy seguidos como #rolybiblia la semana pasada.
Hay muchas cosas que deberían cambiar en los juegos de rol, pero, sobre todo, debería dejar de decirse eso de que "el rol está muerto". Es algo que se ve en cada jornada, donde hay sobresaturación de jugadores, aunque haya más de una docena de mesas. Sólo hay que ver eventos como las LES para darse cuenta.

Pero, al fin y al cabo, esto no deja de ser una opinión personal.

Panchodik:
Mi opinión es que los juegos de rol llevan una tendencia ascendente frente a momentos pasados que creo que se estancaron un poco. Pero esto hay que cuidarlo, no podemos dejar que ascienda demasiado deprisa ya que caeríamos en el error de que muy pronto la burbuja se explotaría de repente y volveríamos a perder todo lo caminado, y tampoco podemos dejar que el ascenso sea demasiado lento ya que podríamos caer en el olvido o en la falta de paciencia de los aficionados que terminarían marchando a otro hobby similar.
Considero que en España siempre hemos sido muy buenos creando material rolero, y con esto no me refiero solo a los juegos de rol como tal, si no también en videojuegos, novelas etc. Por ejemplo en el mundo de los videojuegos tuvimos un gran auge entre los 80's y 90's, sobre todo éramos expertos a la hora de generar aventuras de texto al principio que terminamos convirtiendo en las aventuras gráficas que muchos hoy en día siguen jugando de vez en cuando. Pero como todo, el resto de los mercados nos adelantó ya que nos quedamos estancados en viejos ideales y la falta de presupuesto en todos estos proyectos que no pudieron ponerse al día en nuevos estilos y gráficos renovados.
Por esto mismo no podemos dejar que los productos nacionales caigan en un pozo de viejas costumbres, que por mucho que nos guste, tenemos que innovar con nuevas ideas. Y es por ese camino por el que deberían marchar los juegos de rol, por nuevas ideas que no resulten demasiado personales como idas de olla o humor puramente español (que no digo que no pueda existir, solo digo que no se abuse), sino que deberíamos empezar a pensar en exportar productos, sobre todo los más "compatibles" en el extranjero. Y es que últimamente parece que esta tónica está empezando a llevarse a cabo y resulta que está obteniendo buenos resultados, por lo que creo que muy pronto tendremos las estanterías llenas de productos y de muy buena calidad. Sigamos así, pero no nos durmamos en los laureles.

Salud y rol.

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